50 Céntimos de 1949 «Flechas Invertidas»: resolviendo el gran misterio de la numismática franquista

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A principios de 1951, y después de haber acuñado 990.000, las flechas que aparecían junto al yugo en la moneda de 50 céntimos de 1949 pasaron de mirar hacia abajo a mirar hacia arriba, y así quedarían hasta 1965, último año en que se emitió. No se avisó al público, no existen documentos oficiales sobre ello, y nadie sabe a ciencia cierta ni cómo, ni cuándo, ni por qué sucedió.

Gracias a semejante misterio, y a que es una moneda muy asequible (un valor de entre 15 y 20 euros en estado «sin circular»), los 50 céntimos de 1949 con las flechas mirando hacia abajo, o invertidas, como se conoce en el mundillo, se ha convertido en la variante más famosa de la numismática española del siglo XX.

50 Céntimos 1949 19 51 Variantes
En numismática, una variante es un tipo de moneda cuyo diseño se ha retocado tan ligeramente que no se puede considerar que la pieza retocada sea un diseño nuevo con respecto al original. Normalmente se considera como variante a la versión que haya tenido menos tirada.

Y pienso que ya va siendo hora de examinar esta moneda en profundidad, y darle respuesta a ese gran misterio. Así que vamos a ello.

Si en vez de leer prefieres escuchar, aquí tienes la versión podcast de este artículo (suscríbete en YouTubeiVooxSpotifyApple Podcasts, o Google Podcasts):

¿Y por qué se cambiaron las flechas?: la insuficiente explicación tradicional

Dado su estatus como variante icónica de la numismática franquista, casi todo aquel interesado en el mundillo cree tener cierta noción de por qué sucedió el cambio. Pero siempre se suele contar de la misma vaga, lacónica, y desenfocada manera: alguien con poder de decisión lo quiso así.

Si nos vamos a los catálogos de numismática especializados, verás que el único que menciona cierta explicación es el de Jose María Aledón, que dice que a los dos meses escasos del inicio de su acuñación, el haz de flechas se cambió de orientación porque «esto, al parecer, entraba en conflicto con determinado sector político» (edición de 2005).

Y los más curiosos quizá hayan llegado a cierto artículo publicado en la revista académica Nvmisma en 1972. Bajo el título de «La moneda en la España de la posguerra civil», Rafael Durán González relata, de manera soporífera, las características técnicas y tirada de las monedas del franquismo hasta ese año.

Entre tantas tiradas, pesos y medidas, hay un párrafo clave en el que Durán nos cuenta que:

Poca cantidad habíase acuñado cuando la Dirección de la Fábrica recibió orden verbal del Ministro de Hacienda don Santiago Benjumea de hacer nuevo troquel, en donde el haz de flechas estuviese en dirección hacia arriba, dado que así se había acordado en el Consejo de Ministros a propuesta del Ministro Secretario del Movimiento, sin que para el cambio mediase disposición escrita. El número de monedas acuñadas con las flechas hacia abajo fue de 990.000 piezas durante el periodo de 15 de diciembre de 1950 hasta 14 de febrero de 1951.

Hasta donde yo sé, esta es la primera explicación que se haya puesto en negro sobre blanco: 20 años después del hecho y sin citar ningún tipo de fuente. A pesar de eso, y dado que contiene mucho más detalle que cualquier otra, tengo la impresión de que, de ella, emanan todas las demás.

Pero este parrafo tiene un problema: contiene, como mínimo, dos errores fácticos.

El primero es que el Ministro de Hacienda desde el 20 de mayo de 1941 hasta el 18 de julio de 1951 fue Joaquín Benjumea, no Santiago.

Joaquín Benjumea
Portada de una biografía sobre Joaquín Benjumea.

El segundo, y más importante (el por qué, lo veremos después), es que el Secretario General del Movimiento, que sería el teórico líder de Falange, no tuvo rango de Ministro desde la reorganización del gobierno que Franco ejecutó el 18 de julio de 1945.

De hecho, la misma Secretaría estuvo vacante hasta que se nombra al Ministro de Justicia, Raimundo Fernández Cuesta, como nuevo Secretario General en 1948. Era miembro de Falange desde antes de la Guerra Civil, y, por tanto, un «camisa vieja».

Raimundo Fernández-Cuesta
Este era Raimundo Fernández Cuesta (Commons/desconocido).

El 18 de julio de 1951, Franco reorganiza una vez más el gobierno, y Fernández Cuesta deja de ser Ministro de Justicia, para, ahora sí, asumir el recuperado puesto de Ministro Secretario General.

Sospecho que este es el motivo por el que Durán menciona directamente por su nombre a Benjumea, pero no al «Ministro Secretario». Quizá no pudo encontrar quien era, porque no existía.

Dos errores así, relacionados directamente con las personas implicadas, me hacen sospechar que Durán estaba, simplemente, reescribiendo los rumores de la época. Pero bueno, reescribamos, cogiéndolo con pinzas, su orden de los acontecimientos de una manera un poco más clara y corrigiendo los errores:

1- La acuñación comienza el 15 de diciembre de 1950.
2- La moneda es tema de un Consejo de Ministros.
3- El Ministro de Justicia y Secretario General del Movimiento, Raimundo Fernández-Cuesta, propone el cambio en las flechas, que se acepta.
4- El director de la FNMT recibe una orden verbal del Ministro de Hacienda, Joaquín Benjumea.
5- Se para la acuñación el 14 de febrero de 1951.
6- Se hace un nuevo troquel.
7- Se reanuda la acuñación con el cambio de flechas.

A mí, personalmente, me parece que aquí, si nos fiamos de Durán y de la explicación tradicional, lo que tenemos es una serie de momentos y fechas que ni siquiera llega a ser una línea temporal.

Pero no una explicación real.

A mí, me resulta insuficiente, y me abre muchas más preguntas de las que resuelve. Así que, examinemos todo esto bien examinadito, comenzando por el ¿principio?:

La Ley de 1949, y de cómo se la saltan

Normalmente, una ley que ordena la emisión de una moneda establece hasta el último aspecto de ella. Peso, ley, material, medidas, diseño… todo.

Y los 50 céntimos de 1949 tuvieron, por supuesto, su propia ley: la Ley de 22 de diciembre de 1949 por la que se dispone la acuñación y puesta en circulación de 150 millones de piezas de cincuenta céntimos de pesetagracias, WeAreNumismatics!).

En aquellos tiempos, Franco era quien disponía la ley en el BOE, y dispuso Franco en esa ley que el anverso tuviera:

[…] una representación iconográfica de la Gloriosa Marina Española, consistente en un ancla y una rueda de timón enlazadas, y la leyenda «España 1949».

Ley de 22 de diciembre de 1949: Artículo Tercero
50 Céntimos 1949 1951 Flechas Invertidas
50 Céntimos 1949 *1951: Flechas Invertidas (Cal 21. Tauler & Fau, Subasta 35, Lote 5747).

Mientras que el reverso tendría que tener:

El escudo de España despiezado en cuarteles, y la inscripción «cincuenta céntimos».

Ley de 22 de diciembre de 1949: Artículo Tercero

Como seguro que te imaginas, eso no significa que en la moneda aparecerán cuatro bases militares con un cachito del escudo de España en cada una. Más bien, la descripción legal está usando terminología de la Heráldica, una disciplina que estudia los escudos de armas.

El escudo de España no es el Escudo de España

Fíjate en que, a partir de ahora, unas veces voy a escribir «Escudo«, con mayúscula, y otras «escudo«, con minúscula. En Heráldica, significan cosas diferentes. En la ley de 1949 se usa con minúscula.

En la descripción que aparece en esa ley hay dos términos heráldicos clave que tenemos que conocer: escudo y cuartel.

  • Escudo: Según la Wikipedia, «El escudo o blasón, en heráldica, es el soporte físico del blasón, situado en el centro de las armerías». Es decir, escudo y escudo de armas no es lo mismo: escudo es solo lo del centro, mientras que el Escudo de Armas (o armería) es todo el conjunto.
  • Cuartel: Una vez más, según Wikipedia, «se llama cuartel a cada uno de los escudos o divisiones de que se compone un escudo en general». Cuando un cuartel tiene, a su vez, cuarteles dentro, se le llama «contracuartel».

Ya que estamos hablando de una moneda franquista, veamos estos términos en el Escudo completo de la España franquista usado entre 1938 y 1945:

Escudo y Escudo de Armas de España Franquista

El escudo de España usa un tipo de cuartelado llamado «en cruz», y que se puede definir como «tipo de escudo cuartelado producto de un escudo partido y cortado a la vez».

Cuartelado en Heráldica
Cuartelado en cruz (commons/Lokal_profil).
El escudo cuartelado del Escudo de Armas completo de la España franquista, usado entre 1945 y 1977 (Commons/Heralder).

Finalmente, en el escudo de España se presenta una figura fuera de los cuarteles: la granada. Este elemento, en términos heraldicos, está en punta. En la moneda, la granada aparece en la misma posicion.

Pero en la moneda hay un elemento más que no aparece en el escudo de España.

Debajo de la granada, se dibujó un yugo y unas flechas. Y ese yugo y esas flechas, estando fuera del escudo, no forman parte de la descripción legal de la moneda de la Ley de 1949 que rige la emisión de estos 50 céntimos.

Flechas Invertidas 50 Céntimos 1949 Elementos Diseño

En otras palabras, para esta moneda, el estado franquista se saltó su propia ley al no incluír en la descripción de la moneda al yugo y las flechas.

Y parece una tontería, pero este detalle es importantísimo: da la flexibilidad y la cobertura legal que facilitará el cambio de la orientación de las flechas.

El yugo y las flechas: ¿son los del Escudo o los de la Falange?

En este momento, quizá puedas estar pensando que soy un tiquismiquis, que el «escudo de España», a efectos prácticos, también cubre el yugo y las flechas presentes en el Escudo de Armas franquista, y que los términos usados en la descripción legal son solo pseudo-heráldicos.

No serías el único. En el mundillo, hay un cierto debate de baja intensidad sobre si el yugo y las flechas son las del Escudo o las de Falange. Si consideramos una descripción pseudo-heráldica serían las del Escudo, pero si es una descripción heráldica real, es la de Falange.

Me voy a mojar: son los dos. Ambos lados del debate tienen razón.

Cuando miran hacia abajo, son las del Escudo de España franquista, robadas del escudo de los Reyes Católicos y deprivadas del significado inicial que tenían, el yugo como representación de la Y de Ysabel de Castilla, y las flechas, de la F de Fernando de Aragón.

Por tanto, en los 50 céntimos de 1949 con flechas invertidas aparece las del Escudo de Armas.

50 Céntimos 1949 _19_51 Flechas Invertidas Escudo de España

Pero cuando se reanuda la acuñación y las flechas miran hacia arriba, dejan de ser las del Escudo de España para convertirse en otra cosa: el logo de la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET de las JONS, o el «Movimiento»), el partido único del estado franquista.

50 Céntimos 1949 Flechas Invertidas Logo Falange
Logo de Falange: Commons/Heralder

La prueba de 1947

También podrías estar pensando que la decisión de incorporar el yugo y las flechas fue posterior a la ley de 1949, y que por eso no aparece en la descripción legal. Al fin y al cabo, entre su publicación y el inicio de la acuñación pasó un año.

Pero resulta que existe una prueba no adoptada de una teórica moneda de 25 céntimos hecha en 1947, con el mismo reverso marinero de los futuros 50 céntimos y con el despiece de los cuarteles del escudo en un anverso, que, aunque diferente, ya presenta el yugo y las flechas. Y están apuntando hacia arriba.

25 Céntimos 1947 Prueba
Ya hablaremos otro día de cómo esta moneda, y de hecho, todas las pruebas de esta época, es un claro indicio de que el franquismo pretendía desechar el sistema de estrellas como marcas del año de acuñación y del año en grande como año de aprobación de la ley (Hervera. Subasta 70, Lote 1475).

Esta prueba es hija de la fallida Ley de 1946 que pretendía introducir en España un nuevo cono monetario basado en el cuproníquel (5, 10 y 25 céntimos), el níquel puro (50 céntimos, 1 peseta y 2,50 pesetas) y la plata (5, 10 y 25 pesetas). Esa ley se descartó, por, entre otras cosas, la subida de precio de los metales en los mercados internacionales.

En 1949, con la puesta en circulación de la moneda de 5 pesetas en níquel (con sus flechas hacia abajo, por cierto), la Ley de 1946 queda definitivamente olvidada.

5 pesetas de 1949 con estrellas 19 y 51 (Aureo y Calicó, Subasta 375, Lote 991).

Como en casi todo con estas monedas, no hay documentos que lo atestigüen, pero parece obvio que, para la moneda de 50 céntimos de 1949, se reutilizó el trabajo hecho con la prueba de 25 céntimos de 1947, rediseñando, simplemente, el anverso para que todos los cuarteles del escudo de España tuvieran el mismo peso. Porque… ¿qué necesidad había de empezar de cero?

También parece quedar claro que la aparición del yugo y las flechas siempre fue la intención original. Pero Carlos Mingo, Jefe de Grabadores de la Casa de la Moneda de Madrid y responsable del grabado de los 50 céntimos, en algún momento, cambió la orientacion.

De hecho, sobrevive una prueba de la moneda (tercera variante, esta de material) hecha en plata, en vez del cuproníquel con el que está hecha la pieza que finalmente circuló:

50 Céntimos 1949 1951 Flechas Invertidas Prueba en Plata
Prueba en plata de los 50 Céntimos de 1949 (Cal 20. Jesús Vico, Subasta 137, Lote 864).

Normalmente, cuando se hacen pruebas de acuñación en metales nobles de piezas corrientes de circulación, es para uno de dos propósitos concretos: o bien, para su presentación a los responsables de elegir el diseño definitivo, o bien, para regalar a personajes importantes.

Desgraciadamente, una vez más, no tengo tengo conocimiento de ningún documento oficial que arroje algo de luz sobre esta prueba. Pero tengo la hipótesis de que fue una de las últimas pruebas de acuñación, hecha para enseñar el diseño a los responsable finales de su aprobación.

Eso quiere decir que, realmente, hubo dos cambios de orientación de las flechas, y no, como parece creer la mayoría de la gente, sólo uno:

1- Orientación arriba en la prueba de 25 céntimos.
2- Orientación abajo, durante los dos primeros meses de acuñación de los 50 céntimos 1949 con estrellas 19 y 51.
3- Orientación arriba desde febrero de 1951 hasta el final de la producción en 1963.

Y si el grabado del anverso de la prueba de 25 céntimos se conservó para la moneda de 50, ¿por qué cambió Carlos Mingo el grabado del reverso, incluyendo la orientación de las flechas? ¿Fue iniciativa propia o se lo ordenó alguien?

Pues mi hipótesis es que la orden vino de arriba. Y más abajo, te explico por qué.

Eso sí, con todo esto en la mano, lo que parece un simple cambio chorra en el diseño de la moneda se convierte en un tira y afloja: un arriba y abajo que es una representación gráfica del estatus de Falange.

Y, como vas a ver ahora, esto casa perfectamente con la situación política española en la época.

La caída de Falange en los 40… y su recuperación

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, el estatus de España en la comunidad internacional es, básicamente, el de un estado paria sin apoyos ni alianzas internacionales. No llega a ser como Corea del Norte hoy en día, pero casi casi.

Y dada la cercana relación franquista con el régimen nazi, los Aliados no tienen muy claro qué hacer con ella. De hecho, es uno de los temas que salen en la Conferencia de Potsdam, celebrada del 17 de julio al 2 de agosto de 1945, que decidirá el futuro de Alemania tras su rendición el 8 de mayo de ese año.

Conferencia de Potsdam
Churchill, Truman y Stalin en la Conferencia de Potsdam (Commons/NARA).

En ese mismo primer día, Stalin saca a la palestra lo que se acabará conociendo como la «Cuestión Española», y el día 19 es tratada en profundidad. El dictador soviético quiere que los Aliados rompan todas sus relaciones diplomáticas con España, pero Truman y Churchill no quieren llegar a esos extremos. Al final, los tres líderes llegan al acuerdo de que la ONU no permitirá la entrada de España.

Y, mira, Franco sería muchas cosas, pero a la hora de mantenerse en el poder, no tenía ni un pelo de tonto. Sabía perfectamente que tenía problemas en el campo internacional. También lo sabía la facción monárquica, que empezaba a presionar para instalar a Juan de Borbón como rey.

En esta conyuntura, ya desde 1944, Franco intentó proyectar una imagen internacional de tipo aperturista, alejada del fascismo totalitario que caracterizó los primeros años de su dictadura. Para ello, según nos cuenta Javier Tusell, decidió seguir el consejo de su Ministro de Exteriores, José Manuel de Lequerica, que le dijo que la Falange «debía apartarse de la luz». Además, convocó elecciones sindicales (de aquella manera, por supuesto), y prometió elecciones locales para 1946.

¿Te acuerdas de la remodelación del gobierno en la que la Secretaría General del Movimiento dejó de tener rango ministerial?

Esa fue la señal más clara de que Franco estaba apartando de la luz a Falange. Y, para anunciarlo, escogió la fecha perfecta: el 18 de julio de 1945, que era el aniversario del golpe de estado que daba inicio a la Guerra Civil, pero también el segundo día de la conferencia aliada.

Conferncia de Potsdam
En medio de la Conferencia de Potsdam, Churchil perdió las elecciones para Primer Ministro. Así que se fue a su casa, y Clement Attlee, el ganador, lo sustituyó (Commons/Archivo Federal Alemán).

Y ya de paso, ese mismo día, también anuncia la aprobación de la Ley de Bases del Régimen Local, que establece que los concejales serán elegidos a través de esas elecciones locales pseudodemocráticas que había prometido y que nunca llegaron a celebrarse, y el Fuero de los Españoles, que listaba los derechos civiles de la población.

Simplificando, podemos decir que Franco hace todo esto con un único objetivo: señalar a los Aliados que no es tan malo como piensan, y que si hace falta parecer democrático para perpetuarse en el poder, pues se parecía y listo.

Escondiendo a Falange

Quedamos en que en la remodelación de gobierno de 1945 desaparece la Secretaría General de Falange como ministerio. Pero no desaparecen los falangistas, que siguen sentándose en el Consejo de Ministros. Como recordarás, Raimundo Fernández Cuesta es Ministro de Justicia. Además, José Antonio Girón sigue siendo Ministro de Trabajo.

José Antonio Girón
José Antonio Girón (Commons/desconocido).

Y Falange sabe perfectamente que tiene que desaparecer de la percepción internacional de la vida pública española: una vez más, según Tusell, el propio Girón dice que «los hombres de la Falange iban a prestar a España un doloroso servicio, su discreto apartamiento del paisaje público.»

Y ese apartamiento va más allá de los gestos políticos para alcanzar a los gestos literales: el 11 de septiembre de 1945 se elimina la obligatoriedad de hacer el saludo falangista. El decreto incluso deja claro que esto responde a «circunstancias derivadas de la gran contienda».

Es decir, los símbolos son parte de esta táctica de escondite.

Poster Falange Saludo
Poster de Falange de 1935, enfatizando su saludo (Commons/anäonimo).

Inicialmente, la estrategia no funciona: en su Resolución 39 del 12 de diciembre de 1946, la ONU condena a España, amenazando incluso con que si dentro de «un tiempo razonable», no se celebran elecciones libres, el Consejo de Seguridad tomará «las medidas necesarias que han de tomarse para remediar la situación».

Pero se sigue insistiendo en ella. En marzo de 1947 se envía a Cortes el proyecto de Ley de Sucesión que configura a España como Reino, y que se somete a un referéndum manipulado el 6 de julio. José Luis Arrese, Secretario General del Movimiento hasta la remodelación del gobierno del 45, lo confirma cuando dice que «porque se quiso convencer al extranjero de lo inútil de su esfuerzo iconoclasta, fue sometida a referéndum y avalada por la inmensa mayoría de los españoles».

Stalin le da la vuelta a la tortilla

Pero el 24 de junio de 1948, sucede algo que cambiará completamente el panorama internacional: Stalin decide pasar de las palabras a los hechos en su enfrentamiento con las potencias aliadas y bloquea el acceso por tierra a Berlín Occidental. Es el primer enfrentamiento físico de la Guerra Fría.

Por supuesto, esa decisión responde a un contexto en el que relación diplomática entre la Unión Soviética y el Oeste lleva deteriorándose rápidamente con la Crisis de Irán de 1946, el Plan Marshall y el Golpe de Praga de febrero de 1948.

Bloqueo de Berlín
Alemanes viendo como aterriza uno de los aviones del corredor aéreo establecido para aliviar el bloque de Berlín (Commons/USAF).

Ante esta degradación, ya en 1947, ciertos altos funcionarios estadounidenses, como George F. Kennan, comienzan a propugnar un cambio de actitud hacia el régimen franquista con el objetivo de ganar aliados en la lucha anticomunista. En 1949, se convierte en una política oficial, y Estados Unidos comienza a enviar ayuda económica bajo cuerda.

Viendo tan cerca la reincorporación del país a la comunidad internacional y sin querer descarriar el progreso hecho, la estrategia de esconder a Falange sigue adelante.

Ese es el contexto en el que 1949 se rediseña la prueba de 25 céntimos de 1947 para convertirla en los 50 céntimos de 1949 con las flechas invertidas. En España todos sabían que la posición del yugo y las flechas es muy similar al logo de Falange.

Pero, como vimos, en la ley para esta moneda ni siquiera se menciona el yugo y las flechas. Eso permite que, de cara al exterior, y técnicamente, se pueda decir que son las del Escudo de España. Y así, iconográficamente, y con la aprobación de la misma Falange, Falange queda escondida.

El 4 noviembre de 1950, con la Guerra de Corea ya en plena ebullición, la estrategia de esconder a Falange para que España fuera más aceptable para las potenicas occidentales surte, por fin, efecto. Con Estados Unidos detrás, la ONU aprueba su Resolución 386, que permite a la comunidad internacional establecer relaciones diplomáticas con el franquismo.

En esa situación, llegamos al 9 de febrero de 1951, día de Consejo de Ministros en España.

El Consejo de Ministros del 9 de febrero de 1951

Ese viernes, 9 de febrero, Franco celebra en Madrid un Consejo de Ministros. Es un consejo dominado por la política internacional, y, de entre todos los puntos del día, para nuestros propósitos, destacan dos:

  • Se firman los documentos del primer crédito oficial de Estados Unidos a España, por valor de 62,5 millones de dólares.
  • Se aprueba aceptar la invitación para incorporarse, por primera vez, a un organismo de las Naciones Unidas: la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

Es la constatación fehaciente de dos hechos claros. El crédito indica que España por fin puede acceder a financiación extranjera, y la entrada en la UIT es el primer paso de la reincorporación del país a la comunidad internacional.

Recordarás que, al principio de este artículo, te conté que Durán nos dijo que Raimundo Fernández Cuesta, Secretario General del Movimiento y Ministro de Justicia, propuso el cambio de las flechas en Consejo de Ministros, el Ministro de Hacienda dio la orden verbal de hacerlo al Director de la FNMT, y la acuñación se paró el 14 de febrero de 1951.

Pues resulta que este fue el Consejo de Ministros inmediatamente anterior a ese 14 de febrero.

Y, si lo piensas bien, tiene todo el sentido que Fernández Cuesta haya elegido precisamente este en concreto para elevar la petición del cambio de flechas en la moneda de 50 céntimos.

50 Céntimos 1949 1951 Normal
50 Céntimos 1949 *1951 Flechas Hacia Arriba (Cal 22. Tauler & Fau, Subasta 54, Lote 4420).

Hasta que el gobierno de España no desclasifique las actas de estos consejos de ministros (solo están desclasificadas hasta 1930) no podremos saber qué pasó a ciencia cierta.

Pero mi hipótesis, basada en todo lo que has leído hasta ahora, es que Fernández Cuesta, viendo que en ese consejo se trató la muy mejorada posición internacional española, se encontró con el momento perfecto para lanzar la propuesta de cambiar la orientación de las flechas. En el fondo, su verdadera intención era mandar un globo sonda para ver la opinión de Franco sobre ponerle fin de la estrategia de esconder a Falange.

¿Te acuerdas de que te dije que se suele decir muy vagamante que alguien con poder de decisión ordenó el cambio de las flechas? Pues ese alguien, es… sí, Franco. Porque, al igual que en BOE, en un Consejo de Ministros los ministros proponían, pero Franco disponía.

Y Franco, que era muy bueno en balancear los intereses de los grupos políticos que lo apoyaban, dijo que sí. Al fin y al cabo, era un detalle menor, pero que señalaba a Falange que su calvario estaba cerca del final.

Primer_Consejo_de_Ministros_de_Franco
Primer Consejo de Ministros de Franco, en Burgos el 2 de febrero de 1938 (Commons/Delegación de Estado para Prensa y Propaganda).

Durante los meses siguientes, España seguiría entrando en otros organismos oficiales de la ONU, como la FAO o la OMS, y la entrada en la propia ONU quedaba encarrilada para 1953. Y con Estados Unidos y muchos otros países occidentales habiendo ya establecido embajada en Madrid, la Falange puede finalmente salir de las sombras: el 18 de julio de 1951, con la remodelación del gobierno, el Secretario General del Movimiento vuelve a adquirir rango de Ministro.

El 14 de febrero de 1951

El último detalle de esta moneda por dilucidar es el porqué de que pasen 5 días desde el fin del Consejo de Ministros hasta que la FNMT recibe la orden de parar la acuñación.

Asumamos que en los Consejos de Ministros se repasa la ejecución de las decisiones tomadas en la reunión anterior. El siguiente consejo se celebraría el 16 de febrero, y Benjumea, Ministro de Hacienda y ejecutor de la orden de cambio de las flechas, no quería llegar sin los deberes hechos.

El 9 de febrero era viernes, el 10, sábado, y el 11 domingo. La semana laboral comenzaba el lunes 12. Mi suposición es que ese día, y el martes 13, Benjumea se ocupa de asuntos prioritarios. El miércoles 14, por fin encuentra el tiempo para ocuparse de un tema menor como es de la moneda. Sin embargo, dos días no es tiempo suficiente para que una orden escrita pase por la burocracia necesaria para su ejecución antes del siguiente Consejo de Ministros. Así que, en vez de escribir, llama. Y, por eso, no hay orden escrita.

Atado y bien atado

A la hora de elegir el diseño de una moneda cualquiera, se piensa y repiensa hasta el último detalle, ya que, dado que pasan de bolsillo a bolsillo, están históricamente consideradas como la forma de propaganda más potente que hay.

Esto queda clarísimo con los 50 céntimos de 1949 y sus flechas hacia abajo y hacia arriba.

50 Céntimos 1949 _19_51 Flechas Invertidas Error Sin Agujero
50 Céntimos 1949 *1951 Flechas Invertidas, Error Sin Agujero (Cortesía: Juan Bautista Bajo Miguélez).

¿Se cambiaron porque había un conflicto político, como decía Aledón? No. ¿Fue, simplemente, el capricho de alguien? Tampoco. ¿Fue el último estertor de Falange? Nanay.

Al final, la posición de las flechas es propaganda pura, pero no para consumo interno: es una pequeñísima parte de una estrategia muchísimo más grande para convencer a las grandes potencias internacionales de que Franco, y España, habían cambiado.

Y por cierto, hay una cuarta variante de estos 50 céntimos de 1949 que lleva una E y un 51 en las estrellas y las flechas hacia arriba, hecha para ser regalada a los asistentes de la II Exposición Nacional de Numismática celebrada en Madrid en 1951, un evento que fue un verdadero desastre. Pero, de esa, hablaremos otro día.

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12 COMENTARIOS

  1. Como en su día te dije por twitter, espectacular entrada en la que se nota un fundamentado y bien sostenido trabajo crítico que aporta razones y contextualiza la historia evitando vaguedades tan repetidas como: «entraba en conflicto con cierto sector político». ¿Por qué era un conflicto? Tú nos lo aclaras.

    Imagínate mi interés si te digo que he leído este artículo varias veces. Hoy me siento necesitado de compartir una duda contigo.

    Cuando recurres a la prueba de 25 céntimos de 1947 para estudiar la orientación de las flechas consigues explicar la estrategia de ocultación de la Falange; sin embargo, me resulta curioso que en dicha prueba, siendo de 1947, se usen las flechas hacia arriba. En 1947 estaría plenamente vigente esta estrategia de ocultación, mucho más que en 1951.

    Vale que una prueba no deja de ser un trabajo interno que ni siquiera la gente del propio país conoce, pero, ¿qué sentido tiene? Seguramente contentar con migajas a la Falange, pero no dejaba de ser un riesgo; si la consigna era «ocultarse», lo sería para todo.

    En resumen, no niego tu línea de razonamiento, de hecho la hice mía y defenderé hasta nuevos datos; pero también es cierto que el problema sigue vigente porque se ha trasladado hacia atrás. Mi pregunta es, ¿por qué los 25 céntimos de prueba de 1947 fueron tan descarados en su diseño? (Incluso más, ¿por qué tanto peso a las cadenas de Navarra?, ¿otro guiño en este caso a la fracción de Comunión Tradicionalista (me lo estoy inventando, ya que su símbolo era la cruz borgoñona)? Sabe Dios…

    • Hola Rubén!

      Pues me alegra mucho que te haya gustado tanto el artículo, la verdad. Y muchas gracias por la duda: cuando más agujeros me hagan en la historia, más profunda tiene que ser la investigación. Y así es como debería ser siempre.

      Que se estuviera ocultando a Falange de cara al exterior no quiere decir que no siguiera teniendo poder dentro del régimen, lo tenía, y bastante. Pero en este caso, yo creo que la clave está precisamente en lo que dices tú: fue una pieza para consumo interno, cuyo diseño no se reutilizó, precisamente, por esa estrategia de ocultación.

      Dicho esto, esa prueba responde a la Ley Monetaria de diciembre de 1946, que ya establecía una moneda de 25 céntimos con agujero. Así que, podemos suponer, que aunque la prueba diga 1947, los diseños preliminares daten del año anterior o incluso de 1945. Mi hipótesis, sin nada que la respalde, es que el diseño salió de la propia FNMT en base a ciertas directrices del gobierno, que serían de la línea «que aparezcan los elementos del escudo de España». Cuando el gobierno vio la prueba, lo tiraron para atrás. Precisamente, porque las flechas aparecen hacia arriba, y por la desigualdad de los pesos heráldicos en la moneda: es innegable la centralidad castellana en el diseño, con Navarra en la periferia y el resto fuera de ella, pudiéndose interpretar como que estaban fuera de España.

      Pero tienes razón, esa parte (y esa moneda de prueba en general) necesita mucha más investigación. Y esa investigación requiere, probablemente, acceso a los archivos internos de la FNMT y del Ministerio de Economía, algo que, por desgracia, yo no estoy en posición de poder ver.

      • Interesante respuesta.

        Ciertamente, con respecto a esta prueba de 1947 se puede afirmar que mientras que el anverso es perfecto, el reverso necesita de pulir mucho su simbología y mensaje. Por eso uno fue incorporado y el otro desechado.

        Realmente, me has hecho pensar; al final, una prueba no deja de ser «algo» que el equipo de diseño presenta y sobre lo que trabajar. Sólo así se pueden tener una primeras conclusiones y preferencias.

        Como bien dices, la ley de 1946 solamente exigía el escudo nacional y el valor de la pieza. Así que me acabo de ir a ver si el Escudo estaba definido. Si miramos piezas anteriores, especialmente billetes, veremos que durante la GC se usaron muchos y varios modelos.

        Su primera definición clara viene en el decreto n.º 470 del 2 de febrero de 1938 (https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1938/470/A05578-05579.pdf). Perfecta descripción histórica y perfecta descripción heráldica (perfecta en cuanto se entiende lo que el decreto dice, no que su razonamiento sea correcto, eso sería otro debate). Así, se cita el yugo y las flechas y su vinculación con Falange, aunque nada aclara sobre la orientación. Si miramos, de nuevo, billetes, veremos que, como bien apuntas, en el escudo van hacia abajo.

        Pero en 1945 se modificó este emblema con el Reglamento del 11 de octubre de 1945 (https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1945/285/A02258-02258.pdf). Este reglamento consta de unas 36 hojas y viene ilustrado con láminas, donde no hay duda de cómo representar los símbolos del Estado. Que yo sepa, es cuando se define oficial y fehacientemente la bandera y Escudo (y más) del Estado Español. ¿Sabes qué he encontrado? ¡Que el haz de flechas se representa mirando hacia arriba!

        Por tanto, existen, al menos, 3 versiones del escudo franquista: dos de 1938 y una de 1945. Se diferencian entre sí por ese detalle, amen de otros.

        Creo que todavía hay mucho que rascar….

  2. Francisco
    Excelente articulo, es fascinante cuanto hay para decir cuando se investiga a fondo el contexto historico que rodea a un acontecimiento numismatico puntual, felicitaciones.
    Gustavo

  3. Buenas tardes:
    !!! Excelente trabajo, completisimo y muy didáctico !!!
    !!! ENHORABUENA !!!.
    Para completar un poco más la información de estas monedas, en el apartado de variantes y errores de la misma, en mi libro VERMONEDAS, Variantes y Errores Numismatic@s, publicado en el año 2004, se muestra la fotografía de un ejemplar SIN TALADRO CENTRAL.
    Un Cordial saludo.
    José María Marin.

    • Buenos días, José María,

      Me alegra que te haya gustado, y me alegra muchísimo más verte por aquí. Tengo una copia de tu libro desde hace unos cuantos años, que te compré directamente.

      Lo tengo en España, eso sí, a ver si la próxima vez que vaya me lo traigo de vuelta y escribo sobre él.

      Gracias por la aportación 🙂

      Un saludo!

  4. Gracias, amigo.
    Inmenso trabajo de investigación
    Una gozada leerte
    Por si te parece, te adjunto unas líneas que resaltan mi alegría al descubrir que también esta moneda de 50 céntimos de 1949 estrella 19-51 FLECHAS INVERTIDAS, por ERROR, se había acuñado SIN AGUJERO CENTRAL…»Dicha moneda de 50 céntimos empezó a fabricarse a principios de 1951 y muestra, en su reverso, el histórico haz de flechas apuntando hacia abajo, respetando la tradición vigente desde los Reyes Católicos y que, por contradictorio que parezca, se mantuvo en las acuñaciones de las monedas de 5 y 10 céntimos de aluminio de 1940, 1941, 1945 y 1953 y en el reverso de la famosa «peseta rubia». Poco importó la tradición. A los dos meses de haber empezado la acuñación de esta moneda de 50 céntimos de 1949 (19-51) con el haz de flechas apuntando hacia abajo, cuando aun no se había acuñado un millón de piezas, una orden verbal del Ministerio de Hacienda paralizó su fabricación y obligó a cambiar el troquel. Desde entonces, más acorde con la España del Movimiento Nacional, el haz de flechas de todas las monedas de 50 céntimos apuntará hacia arriba, hacia el cielo.

    Como suele suceder siempre, o casi siempre, por muy escasa que sea la tirada, aparecieron ERRORES. Entre otros, el rarísimo error de FABRICACIÓN SIN AGUJERO, con doble círculo central, (Fig.-3), que ofrece, en primicia, a sus lectores, la revista El Eco Filatélico y Numismático. Nos reafirmamos en lo de RARÍSIMO ERROR porque no aparece citado ni en el clásico catálogo de José María Valls, «Variantes y errores en las acuñaciones del Estado Español», ni en el de José María Aledón, «La peseta», ni en tantos otros.
    Gracias y un fuerte abrazo.- Juan Bautista

    • Hola Juan Bautista,

      Me alegra muchísimo que te haya gustado el artículo.

      Muchas gracias por la aportación, muy interesante. Intentaré incorporar una foto al artículo, a ver si la encuentro.

      Un abrazo para tí también!

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