Las Sagas Islandesas nos dicen que Erik el Rojo llevó a sus vikingos a Norteamérica en el año 985, unos 500 años antes de que llegara Colón (EDIT: Decía que lo sabíamos a ciencia cierta y no es exactamente así). Y una de las cosas que nos gusta imaginarnos es a los vikingos y a los indios americanos compartiendo espacio geográfico. Pero, ¿pasó de verdad? Pues es todo un debate en el mundo de la arqueología. Y todo se basa en una sola pieza: una moneda conocida como el Maine Penny.

Si hay dos cosas que esta historia demuestra, es a) la importancia de la Numismática como ciencia auxiliar de la Historia, y b) la importancia de no tocar absolutamente nada si hacemos un descubrimiento, y dejárselo a los profesionales que saben cómo lidiar con ello.

El sitio de Goddard y el descubrimiento de la moneda

En Maine, Estados Unidos, hay un pequeño pueblo costero de unos 800 habitantes llamado Brooklin. Brooklin tiene una península al sur, y en esa península hay un cabo que se conoce como Naskeag Point. Allí, un señor llamado Goddard compró una finca a mediados de los 1950’s.

Poco despues, Goddard conoció a dos aficcionados a la arqueología llamados Guy Mellgren y Ed Runge. Se ve que hicieron buenas migas, porque Goddard los invitó a ir en verano de 1956 a explorar esa finca, pensando que iban a encontrarse, a lo sumo, un conchal.

Sin embargo, lo que encontraron fue muy diferente. Aparecieron puntas de flecha, piedras extrañas, restos de hogueras, y todo tipo de cosas que apuntaban a que allí habían vivido Indios americanos.

Dado lo interesante del resultado inicial, volvieron el año siguiente. Y, el 18 de agosto de 1957, habría el que es, probablemente, el descubrimiento más grande de sus vidas: una pequeña moneda de plata con cospel roto.

La pieza les llamó la atención inmediatamente por dos razones. La primera es que las tribus Indias que vivían en lo que hoy es Estados Unidos y Canadá, y al menos hasta el establecimiento de las colonias europeas después de Colón, no usaban monedas, sino que aún regían su comercio por el trueque. La segunda es que el diseño de la moneda claramente no se correspondía con el sentido estético clásico de los nativos americanos.

Mellgren y Runge volverían allí casi todos los veranos hasta 1971, pero no encontraron nunca más nada tan emocionante como esta moneda.

El Penique de Maine

El Maine Penny
El Penique de Maine (Maine State Museum/72.73.1)

Un artículo en Atlas Obscura cuenta que Mellgren, que se quedó la moneda, tenía un amigo numismático, y éste identificó la moneda como un penique de Inglaterra del siglo XII. Ni Melllgren ni nadie dudó de esa identificación. Sorprendentemente, Mellgren, simplemente guardó la moneda en su casa creyendo que era una curiosidad muy chula para enseñar a amigos y familiares, y ya. No se cuestionó cómo había llegado esa moneda allí.

La cosa quedó así hasta 1978, cuando Mellgren y Runge decidieron donar lo que habían encontrado al Museo Estatal de Maine. Haciéndose eco de la donación, una revista académica local publicó una foto de la moneda acompañando a un artículo que especulaba conque los ingleses pudieron haber sido los primeros en descubrir América. Esa foto llegó a un tratante de monedas de Londres llamado Peter Seaby, quien se dió cuenta de que la moneda no era inglesa, y que podía ser vikinga.

En 1979, se llamó al numismático noruego Kolbjørn Skaare para que la analizara. Skaare trabajaba para la Universidad de Oslo y dos años antes había publicado su tesis doctoral, titulada Coins and coinage in Viking-Age Norway. The establishment of a national coinage in Norway in the XI century, with a survey of the preceding currency history, y que trataba precisamente de moneda vikinga en Noruega.

Skaare primero viajó a Maine a ver la pieza en febrero de 1979, y luego se la llevó al Instituto Atómico de Kjeller, donde le hizo extensivas pruebas, y determinó, sin lugar a dudas, que la pequeña pieza de 16.4 milímetros de diámetro y un contenido de plata del 22% era una moneda de 1 Penning, acuñada en Noruega durante el reinado de Olaf Kyrre -conocido en España como Olaf III– entre el 1067 y el 1093.

Una vez establecida la autenticidad de la moneda, queda una gran duda por resolver: ¿cómo llegó la moneda a Brooklin, Maine?

¿Pero quién ha puesto la moneda allí realmente?

Hay dos grandes teorías que intentan aportar una explicación a cómo llega una moneda vikinga del siglo XI a lo que hoy en día es Maine.

Teoría 1: Llegó a través del comercio

La primera teoría tiene que ver con el sitio arqueológico de L’Anse aux Meadows, en la actual Terranova (Canadá).

Allí, en 1960, el matrimonio de arqueólogos noruegos Anne Stiine y Helge Ingstad descubrieron unas elevaciones en el terreno cubiertas de hierba. Cuando las excavaron, se encontraron una pequeña aldea vikinga de tres casas y varios almacenes, y dentro de ellos, objetos cotidianos de manufactura nórdica. Era la primera muestra real de que los Vikingos efectivamente llegaron a la Norteamérica continental, y hoy se cree que es el famoso pueblo de Leifsbúðir descrito en las sagas nórdicas.

Maine Penny Placeholder
Maine Penny

Situación de L’Anse Aux Meadows y del Sitio de Goddard

La teoría dice que hubo algún contacto comercial entre este pueblo vikingo y las tribus nativoamericanas. Y que, a través de ese comercio, la moneda acabó en el sitio de Goddard. No se cree que haya habido ningún vikingo en el sitio, sino que, más bien, fue un propio nativo quien la consiguió en otro lado y la llevó al sitio.

Hay cuatro grandes razones que apoyan esta teoría. Tres tienen que ver con la moneda y una con las circunstancias de su hallazgo.

La primera es que la moneda es verdadera y que, además, no es que fuera una moneda especialmente rara (en Noruega, se encontró en 1948 un tesorillo en cerca del pueblo de Gressli que contenía unas 3000 en muy buen estado). La segunda es que el periodo de circulación de la moneda coincide con la línea temporal de los asentamientos: aunque la acuñación es anterior a ambos sitios arqueológicos, sabemos que ese tipo de moneda estuvo en circulación durante casi 150 años. La tercera es que el desgaste que presenta el Maine Penny, unido al hueco que parece tener en un lateral, es consistente con haber sido vestida como colgante.

Y la cuarta razón, relativa a las circunstancias, es que en el sitio de Goddard se han encontrado objetos procedentes de toda Norteamérica: allí han aparecido piedras de los Grandes Lagos, o sombreros innuits, por ejemplo.

Recreación de un poblado vikingo en L'Anse Aux Meadow, Canadá
Recreación de un poblado vikingo en el sitio arqueológico de L’Anse aux Meadows, Terranova, Canadá (Flickr/Dylan Kereluk CC BY 2.0).

Teoría 2: Es todo un montaje

Otra teoría es que la historia de la moneda es, simplemente, un montaje. Algunos arqueólogos prestigiosos se adhieren a esta teoría: Edmund Snow Carpenter, por ejemplo, publicó en 2003 un libro titulado Norse Penny, proponiendo que el Maine Penny era un montaje muy elaborado.

Carpenter comenta que 1957 era un año los vikingos estaban de moda en Estados Unidos. Ese fue un año en el que las falsificaciones de moneda vikinga tuvieron un aumento espectacular, y que por tanto no le hubiera sido muy difícil a alguno de los implicados conseguir un clon bien hecho. Además, todos los hallazgos de artefactos vikingos en la Norteamérica continental fuera de L’Anse, han sido montajes, con el Mapa de Vinlandia (también de 1957) o las Reliquias de Bardmore como ejemplos supremos. Acto seguido, Carpenter se queda de que el Maine Penny es el único hallazgo vikingo en el sitio de Goddard, y de que la metodología de trabajo no había sido profesional en absoluto, evitando así el correcto estudio del contexto físico del hallazgo.

Finalmente, el arqueólogo argumenta que Mellgren tenía raíces escandinavas y parecía estar obsesionado con los contactos precolombinos en América. Además, coleccionaba monedas, y trabajaba en una casa de subastas a tiempo parcial. Así que, aún siendo la moneda verdadera, le hubiera sido muy fácil conseguirla y ponerla en el sitio de Goddard sin que nadie se diera cuenta.

Sin embargo, las razones de Carpenter han sido criticadas por débiles. De hecho, el numismático Svein Harald Gullbeck publicó en 2017 un artículo académico que atacaba duranmente a Carpenter por sus tesis.

El Maine Penny hoy

Hoy, el Maine Penny sigue en exhibición en el Museo Estatal de Maine, y parece ser una de sus piezas más importantes.

En cuanto al debate de su procedencia, pues me temo que no sabemos qué teoría es la correcta. Y, desgraciadamente, me parece que no lo vamos a ssaber en mucho tiempo, ya que Mellgren murió poco después de que la moneda fuera identificada correctamente como Vikinga, por lo que una supuesta confesión de que el hallazgo sea un montaje ya es imposible.

Sea como fuere, la historia del Maine Penny es apasionante.

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