El otro día ví en el grupo de Facebook de We Are Numismatics (grupo privado) un comentario respecto a los mercadillos de monedas de los domingos en el que básicamente se defendían tres tesis: a) en los mercadillos no hay buenas piezas, b) los mercadillos son caros, y c) las casas de subastas son mejores que el mercadillo. Y lo decía respecto del de la Plaza Mayor de Madrid, que es el más grande de España, así que es razonable pensar que también aplica al del resto de ciudades.

Veamos si son ciertas.

En los mercadillos no hay buenas piezas

Pues depende de lo que entiendas por «buena pieza». Si buscas un doble excelente de 8.000 euros, pues no, no creo que lo encuentres en el mercadillo. ¿Pondrías tu una pieza de 8.000 euros en una mesa para que la manoseé todo el mundo, y con alto riesgo de robo? Yo no.

Pero si vas en serio y hablas con el comerciante, si tiene uno seguro que no tendrá problema en enseñártelo en privado en los días venideros.

La clave, además, es que el mercadillo no está destinado a ese tipo de coleccionista. Las piezas de mercadillo suelen ser para coleccionistas novatos y medios con colecciones, generalmente, bastante estándar.

Los mercadillos son caros

Hay que tener en cuenta que los organizadores del mercadillo suelen cobrar una tarifa por mesa a los comerciantes que quieren trabajar en él. Eso repercute en los costes de negocio.

Y aún así, en mi experiencia, hay de todo. Hay piezas caras, piezas baratas, y piezas en su precio. Exactamente igual que en Todocolección, eBay, o cualquier casa de subasta. Eso es cuestión del comerciante y de la pieza, no del mercadillo en sí mismo.

Las casas de subastas son mejores que el mercadillo

De nuevo, todo depende de qué colecciones. Para una colección de monedas conmemorativas de 2 euros, pues no, mucho mejor el mercadillo. Salvo excepciones como los 2 euros de la Grace Kelly, es muy, muy raro ver una conmemorativa de 2 euros en subasta. Pero si coleccionas moneda sasánida, pues sí, es mucho más probable que en casas de subastas encuentres lo que estás buscando.

Pero todas estas tesis se olvidan de la verdadera importancia del mercadillo de monedas de los domingos.

La verdadera importancia del mercadillo de los domingos

La verdadera importancia del mercadillo de monedas de los domingos no está en conseguir piezas buenas, bonitas y baratas. Es mucho más intangible que eso.

Evidentemente, en un mercadillo de domingo se pueden comprar cosas, y esa es su función principal. Pero, desde el punto de vista del coleccionista, el valor del mercadillo de domingo está en la dimensión social: conocer y hablar con comerciantes y con otros coleccionistas, que son los que te van a enseñar cosas nuevas y llevar tu colección a otro nivel. Es el famoso networking, algo que la numismática hacía antes de que se pusiera de moda en el mundillo de los negocios y le cambiaran el nombre al inglés.

Curioso Mercado Plaza Mayor Madrid

Además, la numismática como aficción organizada viable no puede sobrevivir sin el mercadillo de monedas de los domingos. Desde luego, siempre va a haber gente que vea una moneda, le parezca bonita, la guarde, y luego se fije más. Pero para alcanzar una masa crítica de coleccionistas, es necesario hacer un esfuerzo activo de promoción, en el que el mercadillo tiene que ser el primer punto de contacto entre la persona que no colecciona y el coleccionismo de monedas. Que alguien que no tiene ni idea de numismática se ponga a ver, curiosear y tocar monedas es lo mejor que le puede pasar al mundillo. Porque, igual, ver esa moneda le puede llevar a querer tenerla, y así es una de las maneras en las que alguien se convierte en coleccionista.

Y cuando no hay condiciones para que eso suceda, la numismática muere. Como en el caso de Coruña.

Un caso práctico: Coruña

Seamos sinceros, la numismática en A Coruña no está para tirar cohetes. Hay poquísimos coleccionistas, y los que hay no tienen una comunidad establecida. Quizá existan pequeños núcleos de amigos que resulta que comparten afición, pero no parece haber una red de contactos a nivel ciudad.

Personalmente, pienso que hay unos cuantos factores que contribuyen a que ésto pase, pero también creo que hay uno que es clave: la falta de un mercadillo dominical de monedas real. Haber, hay uno, pero son, literalmente, dos mesas y no está publicitado en ningún lado, con lo que a efectos prácticos no existe.

Sin embargo, los mayores del lugar me cuentan que hace años sí había un mercadillo más potente. Como resultado, el coleccionismo numismático en la ciudad también era más fuerte, y los aficionados se reunían y tenían contacto social.

Con la decadencia del mercadillo de monedas de los domingos, junto a otros factores endémicos a la numismática en general, vino la desaparición práctica del coleccionismo organizado en la ciudad. La dinámica fue la de la pescadilla que se muerde la cola: mercadillo más pequeño lleva a menos coleccionistas, que lleva a menos comerciantes locales, que lleva a menos coleccionistas, que lleva a la ruina.

En conclusión, no me toquéis los mercadillos, que, como decía cierta socorrista, la lío parda.

Foto de Portada: Flickr/Juan Antonio Segal
Foto Mercadillo: Flickr/Juan Antonio Segal

10 Comentarios

    • Te recomendaría llevarlas a cualquier tienda numismática. Pero no te hagas ilusiones, a no ser que sean muy muy antiguas, no suelen valer nada.

  1. Buenas noches Francisco lo 1ro felicitarte por lo claro y ameno de tu artículo y lo 2do pedirte asesoría bajo tus conocimientos, ya que estoy interesada en vender un lote de monedas de plata conformada por «fuertes» «reales» «medios» y otras denominaciones de Bolivares de Venezuela. De ser posible, me gustaría ponerme en contacto contigo. Gracias

    • Hola Maria Isabel,

      Arriba a la izquierda (en el ordenador) puedes encontrar la sección de contacto. Escríbeme ahí diciéndome de dónde eres y qué monedas son exactamente, y veremos qué se puede hacer.

  2. Tengo varias monedas antiguas y quisiera saber si tienen algún valor.
    Me podéis decir algún sitio al que acudir??
    Gracias por adelantado.

    • Si son de la época de Juan Carlos o Franco lo normal es que no valgan mucho. Si son anteriores, dínos de cuándo y en qué condición están, y a ver que se puede hacer.

  3. Me ha encantado tu articulo, Francisco.
    ¿Te animas a escribir una versión ampliada a sellos, además de monedas, para su publicación en «EL ECO Filatélico y Numismático» de septiembre?…
    Mis mails:[Editado por ColeMone para evitar spam]
    Un fuerte abrazo,
    Eugenio de Quesada
    Director de EL ECO

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here