Esta moneda conmemorativa de 2 euros del Vaticano de 2018 está dedicada al Padre Pío, también conocido como San Pío de Pietrelcina, por el 50 aniversario de su muerte.
Francesco Forgione, al que le sería dado el nombre de Padre Pío cuando ingresó en la Orden de los Capuchinos, nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina, Italia. A los 15 años de edad comenzó el noviciado, siendo ordenado sacerdote en 1910, a los 23. Dado que tenía una salud precaria, se le permitió permanecer con su familia hasta 1916, cuando se le destinó al convento de San Giovanni Rotondo en Foggia, donde residiría hsta su muerte.
En 1918, el Padre Pío comenzó a exhibir visibles estigmas en las zonas donde Jesus recibió heridas durante su crucifixión. Además, se le atribuyeron poderes curativos, proféticos, y la capacidad de ver visiones y de llegar al éxtasis religioso. Ésto lo hizo famoso y venerado a lo largo de todo el mundo católico, y tras varias investigaciones, tanto apostólicas como médicas, no se pudo probar ningún tipo de fraude.
En 1940, el Padre Pío comenzó a trabajar en la fundación de un nuevo hospital, la Casa Alivio del Sufrimiento, en el convento de San Giovanni Rotondo. Abriría sus puertas el 5 de mayo de 1956, con Pío como administrador, aunque un escándalo de apropriación de fondos manchó su imágen pública.
El Padre Pío falleció el 23 de septiembre de 1968 en San Giovanni Rotondo, a los 81 años. Fue beatificado en 1999 y canonizado en 2002.