La moneda conmemorativa de 2 euros del Vaticano de 2017 está dedicada al centenario de las Apariciones de Fátima, que se afirma que sucedieron entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917.
Ya en 1916, tres niños portugueses, Lucia de Santos, de 10 años, y sus primos Jacinta y Francisco Martos, de 6 y 9 años respectivamente, afirmaron haber recibido la visita de un ángel en una cueva, que les había enseñado a rezar y a adorar a Dios.
El 13 de mayo de 1917, esos mismos tres niños se encontraban pastoreando a sus ovejas en Cova da Iria, una parroquia de Fátima, cuando vieron a una señora en lo alto de una colina, que según Lucía, era "más brillante que el sol". Esta señora les dijo que volvieran todos los meses el mismo día a la misma hora. Durante los meses posteriores, la señora reveló a los niños los Tres Secretos de Fátima, así como predicciones sobre el futuro tanto de ellos mismos como del mundo, y les anunció que haría un milagro el 13 de octubre.
Pronto, la voz se corrió por todo Portugal, y el 13 de otubre había unas 70.000 personas en Cova de Iria para presenciar el milagro presagiado, que sería conocido como el "Milagro del Sol". Muchos de los presentes informaron de que habían visto al Sol ejecutar movimientos extraños, en forma de baile, de zigzag, y alejarse y acercarse a la Tierra a gran velocidad.
En 1929 se construyó un santuario en el lugar, dedicado a la Virgen de Fátima, que hoy en día es uno de los mayores centros de peregrinación del catolicismo. Las Apariciones de Fátima están consideradas como el último gran evento de la mitología católica.