La moneda conmemorativa de 2 euros de Finlandia de 2006 está dedicada al centenario de la proclamación del sufragio universal e igualitario en ese país.
En 1906, el Gran Ducado de Finlandia pertenecía el Imperio Ruso. Sin embargo, como reacción a la pobre situación socioeconónmica del imperio absolutista, y siendo las derrotas de las tropas zaristas en la Guerra Ruso-Japonesa el catalista final, en 1905 estalló una revolución que ocasionó que el Zar Nicolás II implementara unas tímidas reformas políticas de carácter democrático.
En Finlandia, la revolución se manifestó en forma de enormes huelgas generales a lo largo y ancho del Gran Ducado, que pedían el fin de la rusificación y el establecimiento de su autonomía real, que Nicolás II acabó concediendo como parte de su forzado avance democráctico.
Tras un periodo de deliberaciones, el 20 de julio de 1906, el Gran Ducado de Finlandia aprobaba una reforma política que, entre otras cosas, incluía el sufragio universario libre e igualitario. Sin tener en cuenta a la breve República de Córcega (1755-1769), Finlandia se convertía así en la primera democracia en implementarlo. Tras las primeras elecciones bajo el nuevo sistema, celebradas en 1907, las mujeres finesas serían las primeras del mundo en tener representantes de su propio género en el Parlamento.