Hace unos días en alguno de los canales de Colemone, Fran nos planteaba el debate acerca de qué es o no es una moneda.
Pero yo planteo otro, no menos interesante y que nos marca a la hora de catalogar las piezas, sobre todo creo yo las dos primeras y sobre todo en los dos últimos siglos y en España tenemos dos claros ejemplos, a mi juicio, de mala catalogación los 10 céntimos de la II República y la Peseta de 1946, ambas muchos les llaman monedas, pero en ambos casos son pruebas.