Lo bueno de que los ingleses lleven usando la libra esterlina tantísimo tiempo -desde el año 1100 más o menos- es que tienen muchísimos diseños diferentes a lo largo del tiempo, pero todos con ciertas características comunes y reconocibles. Entre tantas monedas diferentes, siempre hay algunas que son feas, otras que destacan por su increíble belleza, y otras, por su importancia en el desarrollo del sistema monetario. Así que vamos a ver las que son, en mi opinión, las 5 monedas inglesas contemporáneas más icónicas.

Definimos contemporánea en el sentido histórico del término: desde 1789, con el inicio de la Revolución Francesa, hasta nuestros días.

5- MAUNDY MONEY DE 1953

Maundy Money 1953
¿Qué es?

Maundy Money.

El Royal Maundy es una de las tradiciones más antiguas de la monarquía inglesa. Cada Jueves Santo desde 1210, el/la monarca británico atiende una ceremonia religiosa en la que otorga regalos y limosna a, originalmente, gente sin recursos de todo el país, y actualmente, a pensionistas que hayan contrubuído de manera excepcional al país. El número de personas a las que se les da es el mismo que la edad del monarca.

Uno de estos regalos es el Maundy Money, que se lleva dando casi ininterrumpidamente desde 1213. El Maundy Money consiste en cuatro monedas de plata .925, con valor facial de 1,2,3 y 4 peniques, entregados en una bolsa blanca.

¿Por qué es icónico?

Cualquier juego de monedas de Maundy Money es icónico, debido a su significado y bajísimas tiradas. Pero el de 1953 es el primero acuñado con el retrato de Isabel II, la monarca que más tiempo ha reinado en toda la historia de Inglaterra y del Reino Unido.

Además, es la única moneda de curso legal -porque tienen curso legal y se pueden gastar en cualquier tienda- que no ha cambiado su diseño y sigue llevando el primer retrato de la Reina.

Este set vale alrededor de 600 libras, o 670 euros.

4- THREE PENCE DE 1937

Threepence 1937 Edward VIII
¿Qué es?

Una prueba para una nueva moneda de 3 peniques acuñada a nombre de Eduardo VIII de Inglaterra en 1937.

El cortisimo reinado de Eduardo VIII sólo duró de enero de diciembre de 1936, y termino con su abdicación para casarse con la divorciada americana Wallis Simpson, en un momento en el que la Iglesia Anglicana no aceptaba las segundas nupcias tras el divorcio, y en el que se temía que la sociedad británica no fuera a aceptar a la estadounidense.

A todo eso, hay que añadirle que, en el momento de la ascensión de Eduardo VII al trono, la Royal Mint estaba empezando a experimentar con diseños inspirados en el Art Decó predominante en la época, intentando dejar atrás las formas clasicistas y neoclasicistas que hasta el momento habían sido predominantes en la numismática británica de los siglos XVIII y XIX.

Como resultado, las monedas con la efigie del nuevo Rey tardaron mucho en llegar, si quiera, a acuñarse, y nunca llegaron a ponerse en circulación.

¿Por qué es icónica?

Las monedas con el retrato de Eduardo VIII son muy escasas, y se consideran como las joyas de la corona de cualquier colección de monedas británicas del Siglo XX. Sólo existe una copia del soberano de 1937 y es la moneda más cara de la numismática inglesa. Y de este threepence en concreto, sólo existen entre 6 y 10 monedas.

Sin embargo, aunque Eduardo VIII abdicara, el diseño Art Decó fue mantenido en las monedas de su hermano y sucesor, Jorge VI, y luego de Isabel II. Y su forma dodecagonal ejerce una influencia directa en las monedas inglesas contemporáneas de 50 peniques.

El precio de una de estas monedas es prohibitivo: unas 30000 libras, o 33450 euros.

3- Soberano de 1817

Soberano de 1817
¿Qué es?

El soberano es una moneda de oro de .917 que mide 22.05 centímetros de diámetro. También es la moneda bullion más conocida del mundo, y de las más coleccionables.

Originalmente fue una moneda de curso legal con valor facial de 1 libra, que reemplazó a la moneda de 1 guinea. Circuló desde su primera emisión en 1817 hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. A partir de 1957, se volvió a emitir, pero esta vez como moneda bullion y para coleccionistas.

¿Por qué es icónica?

Si el soberano es la moneda bullion por excelencia, la de 1817 es la créme de la crème. Fue la primera emisión, la que instrodujo el famosísimo diseño con San Jorge y el dragón realizado por Benedetto Pistrucci. Y tiene el extra de que realmente es una moneda que no sólo es que fuera fabricada para circulación, sino que realmente circuló.

La de la foto tuvo un precio de martillo en subasta de 3300 dólares, o 3000 euros.

2- CARTWHEEL PENNY

Cartwheel Penny 1797
¿Qué es?

El Cartwheel Penny fue la primera moneda de 1 penique en metal base que circuló Inglaterra. Hecha de cobre, tiene la particularidad de que es una moneda enorme: nada menos que 36 milimétros de diámetro y 3 de gordo, con un peso de 28.35g.

Resulta que en esa época, los falsificadores de monedas se dedicaban a derretir otras monedas de hechas de cobre y reacuñarlas con un contenido metálico inferior, ganando así dinero en el proceso. Como solución a este problema se emitió el Cartwheel Penny, que contenía una cantidad de cobre que exactamente el valor intrínseco de 1 penique, ni más, ni menos. Además, para evitar limaduras y desgaste, las hicieron, por primera vez, con los bordes alzados.

Se acuñaron durante varios años, aunque no se cambió la fecha, que fue siempre 1797.

¿Por qué es icónica?

Esta moneda es, con bastante diferencia, la moneda más grande acuñada para circulación de la historia de la numismática inglesa.

Fue un clásico instatáneo: en 1848 los cuños fueron adquiridos por un industrialista británico, que acuñó su propia tirada. Para entonces, los cuños ya presentaban corrosión, que suele verse reflejada en el acabado del campo de la moneda.

Esta moneda, en conservaciones altas, suele tener un precio de martillo en subasta de alrededor de unos 1500 euros.

1- GOTHIC CROWN

Gothic Crown 1847
¿Qué es?

Una moneda de plata con valor facial de 1 crown acuñada en 1847 y en 1853. Y además, un claro producto de su tiempo.

En el siglo XIX, el arte estaba dejando atrás el estilo neoclásico y entrando en el periodo del Romanticismo. Una de las caracteristicas de este periodo artístico es la vuelta al estilo visual gótico de los siglos XII y XIII.

Cuando Percy Metcalfe diseñó esta moneda, incluyó esos elementos góticos predominantes en la época. Los podemos ver en la tipografía, en la corona y en el peinado de la Reina Victoria y en lo intrincado de las filigranas que hay entre los escudos de armas.

En definitiva, una joya de moneda.

¿Por qué es icónica?

Por su intrincadísimo diseño. El Gothic Crown está ampliamente considerado como la moneda más bonita de la historia de la numismática inglesa. Esta pieza siempre se considera como la joya de la corona de cualquier colección de monedas inglesas contemporáneas que la tenga.

Además, es escasa. Sólo se acuñaron alrededor de 8000 piezas. Y ya desde el principio fueron un exitazo, y muchas se utilizaron como monedas de la suerte de esas que la gente lleva en las carteras. El resultado es que es increíblemente complicado encontrar un Gothic crown en calidades altas, y cuando se encuentran, los precios son bastante altos, ya que es una de las monedas inglesas contemporáneas más codiciadas.

La de la foto se remató en subasta por 2400 dólares, unos 2150 euros.

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